
Deje de luchar contra el moho en el baño: el secreto está en el calor
La mayoría de las personas ven esas lámparas de infrarrojos en el baño y piensan: “Oh, es una calefacción. Qué bonito y acogedor”.
Pero nosotros las vemos de manera diferente. Para nosotros, no sirven solo para mantenernos calientes mientras estamos envueltos en toallas; en realidad, son herramientas para combatir la humedad.
Eliminar la humedad de las paredes
El problema con las calefacciones tradicionales es que solo calientan el aire. Eso está bien para la piel, pero no sirve de nada contra la humedad que se acumula en las juntas entre los azulejos o en sus poros.
Por eso utilizamos lámparas de onda corta de infrarrojos. En lugar de calentar el aire, estas lámparas actúan directamente sobre las moléculas de agua que se encuentran en las superficies. Básicamente, las sacuden hasta que se evaporan.
Cuando las paredes y los suelos permanecen secos, el moho no tiene dónde vivir. Es física básica, pero te ahorra tener que limpiar las juntas con un cepillo dental durante tres horas los sábados.
Diseñadas para resistir la humedad
Los baños son un lugar hostil para los dispositivos electrónicos. El vapor llega a todos lados.
Para evitar esto, sellamos estas unidades herméticamente. Utilizamos sellos certificados IP para asegurar que la electricidad y el vapor no entren en contacto. También utilizamos vidrio de cuarzo en los tubos. Estos materiales pueden soportar temperaturas que van desde el punto de congelación hasta 500°C sin romperse.
Un consejo importante: estas lámparas generan mucho calor. Si las colocas demasiado cerca de estantes de plástico o tuberías de PVC baratas, podrías dañar esos elementos. Deja algo de espacio entre ellas.
Algunos consejos profesionales para un uso prolongado
Las lámparas de onda corta son la forma más rápida de secar una habitación, pero pueden quemarse si se utilizan a máxima potencia todo el día.
Si quieres que la lámpara dure más tiempo, no la dejes encendida todo el tiempo. Conéctala a un temporizador o a un sensor de humedad. De esa manera, la lámpara se apagará cuando la habitación esté seca.
Así ahorrarás en facturas de electricidad, y, lo que es más importante, evitarás que el filamento se dañe. Todos ganan.