
Deje de luchar contra su horno: lámparas IR de doble tubo personalizadas para espacios reducidos
Seamos honestos: las lámparas IR convencionales son geniales… hasta que ya no lo son. En cuanto se trata de hornos con formas no estándar, las cosas se complican. Hay ángulos difíciles de manejar, un espacio muy limitado, y esas “zonas muertas” en las que la pieza a tratar no recibe el calor necesario.
Es frustrante. Uno tiene que luchar contra la máquina en lugar de simplemente hacer el trabajo.
Hacer que la lámpara se adapte a la máquina (y no al revés)
Cuando el espacio es limitado, cada milímetro cuenta. No se puede permitir tener espacios vacíos o aire desperdiciado. Por eso dejamos de usar lámparas de longitud estándar y creamos lámparas de doble tubo según sus especificaciones exactas, incluso en cuanto al radio de curvatura. Al adaptar la lámpara a las condiciones del horno, se puede dirigir el calor directamente hacia la pieza a tratar. Esto significa que no es necesario utilizar esos reflectores voluminosos que ocupan todo el espacio dentro del chasis. Se obtiene más potencia justo donde el material la necesita, sin sobrecargas.
La lógica detrás del diseño de “doble tubo”
El truco está en que el diseño de doble tubo duplica la densidad de calentamiento, sin ocupar más espacio que un sistema de un solo tubo. Utilizamos cuarzo de alta pureza para que la energía llegue realmente a la pieza, en lugar de quedar atrapada en las paredes del tubo.
Dependiendo de lo que vaya a hacer, puede optar por ondas cortas para un calentamiento rápido de la superficie, o ondas medias si necesita que el calor penetre profundamente en el material.
Instalación y consejos importantes
Diseñamos estas lámparas para que sean un reemplazo directo de los dispositivos existentes. También ofrecemos varias opciones de conexión para que pueda instalarlas sin causar daño a los sellos de cuarzo. Es un proceso sencillo.
Pero hay algo a tener en cuenta: cuando se coloca una gran cantidad de vatios en un dispositivo pequeño y personalizado, las temperaturas suben mucho. Si opta por un diseño de alta densidad, asegúrese de que sus ventiladores de refrigeración o sistemas de enfriamiento por agua puedan manejar ese calor adicional. De lo contrario, los filamentos se quemarán mucho antes de lo esperado. Mantenga el flujo de aire constante, y sus lámparas durarán mucho más tiempo.