
Cómo hacer que los calentadores infrarrojos inteligentes funcionen realmente en el mundo real
Queríamos crear un calentador infrarrojo que no solo generara calor, sino que también se integrara perfectamente con la infraestructura de una casa inteligente.
El primer obstáculo fue el entorno en el que se utilizaría el calentador. La mayoría de las personas quieren colocarlos en baños o en patios, lugares donde el agua y los electrónicos generalmente no conviven bien. Por eso optamos por un rating IPX5. En términos simples: puedes mojar el chasis del calentador desde cualquier ángulo, y él seguirá funcionando sin problemas. Esto te da tranquilidad al instalarlo en áreas propensas a salpicaduras de agua.
¿Por qué los infrarrojos?
Piensa en esos calentadores antiguos que intentan calentar todo el aire de la habitación. Normalmente, uno tiene que esperar una hora mientras la máquina sigue funcionando.
Los calentadores infrarrojos son diferentes. Es como estar bajo el sol: la energía llega directamente a ti y a las cosas que te rodean. Cuando enciendes el calentador a través de tu centro de control inteligente, el filamento se calienta en segundos. Calor instantáneo. Sin esperas, sin energía desperdiciada calentando aire vacío.
Conectándolo a la red
Para que estos calentadores funcionen junto con tu casa inteligente, utilizamos relés o controladores PWM para gestionar la alimentación eléctrica. Si usas Zigbee o Matter, puedes conectarlos a tu gateway.
El objetivo aquí es la simplicidad. La tecnología se encarga de todo el trabajo en segundo plano, así que solo necesitas presionar un botón en tu teléfono para sentir el calor de inmediato.
Los peligros (Lee esta parte)
La cosa es que las lámparas de alta potencia consumen mucha energía.
Si planeas usar varios de estos calentadores en una misma circuitería inteligente, ten cuidado con los cables. Si los cables son demasiado finos, habrá caídas de voltaje. Peor aún, podrías dañar tus relés inteligentes o incluso provocar cortocircuitos. Si utilizas más de 2 kW por zona, lo mejor es usar una circuitería dedicada. Así estarás más seguro y evitarás problemas posteriores.
Un último consejo: el nivel de protección IPX5 es excelente para evitar que entre agua, pero también impide que salga el calor. Deja algo de espacio al calentador. Si lo colocas en un espacio muy reducido, el disipador de calor no podrá funcionar correctamente. Al final, el filamento se dañará y el calentador no durará tanto como debería.