
Dejen de luchar con sus lámparas infrarrojas
Seamos honestos: a nadie le gusta que una lámpara de calefacción se apague en medio del turno de trabajo. Es un verdadero problema. Las lámparas infrarrojas de onda corta son geniales, ya que calientan directamente la pieza a tratar; no desperdician tiempo calentando el aire alrededor de ella. Pero ¿encontrar el reemplazo adecuado? Eso es donde suelen surgir los problemas.
Los problemas relacionados con el “encaje”
Si alguna vez han trabajado en una planta industrial, sabrán lo complicado que puede ser esto. Hay todo tipo de conectores: tipos de tornillo, R7, o conectores personalizados que parecen haber sido diseñados hace cuarenta años. Por lo general, para actualizarlas, hay que volver a conectar los cables o modificar la estructura de la máquina para que el nuevo tubo pueda encajar.
Decidimos ponerle fin a esta locura.
Nuestras lámparas están diseñadas para ser reemplazos perfectos. Ya sea que se trate de un conector estándar o de uno de diseño especial, nuestros tubos encajan perfectamente. Basta con sacar el tubo viejo, colocar el nuevo y listo. Sin adaptadores ni modificaciones. Solo un reemplazo sencillo.
Un pequeño consejo técnico
Dentro de estos tubos hay un filamento de tungsteno envuelto en cuarzo de alta pureza. El cuarzo es clave, ya que permite que la radiación de onda corta pase sin absorber el calor.
Pero aquí va un consejo importante: si intentan usar una alta potencia en un espacio reducido, se generará mucha densidad de calor. Eso es bueno para acelerar el proceso, pero también ejerce mucha presión sobre los conectores.
Si deciden aumentar la potencia para ahorrar unos segundos en el ciclo de trabajo, asegúrense de que haya suficiente flujo de aire alrededor de los conectores. De lo contrario, podrían dañarlos.
Por qué esto es importante
Ya sea que se trate de procesos como soplado de PET, recubrimiento en polvo o curado rápido, el tiempo de inactividad es el principal enemigo. Cuando los componentes funcionan perfectamente, el mantenimiento se vuelve algo trivial. Simplemente reemplazan el tubo, ponen en marcha la máquina y el calor actúa en el mismo punto focal que antes.
Es simple. Es rápido. Y les permite volver al trabajo sin las molestias habituales.